Me llamo José Pujols.
Firmé profesional con la organización de los Philadelphia Phillies en 2012, saliendo desde República Dominicana persiguiendo el sueño que tienen miles de muchachos cuando empiezan a jugar pelota.
Durante años, el juego fue mi enfoque completo. Mi identidad. Mi rutina. Mi vida.
Y honestamente, pensé que la disciplina que me llevó al profesional sería suficiente para resolver lo que viniera después.
No lo fue.
Mi carrera terminó con una llamada a las 5:30 de la mañana en julio de 2020.
Acababa de nacer mi segundo hijo. Venía recuperándome de una operación en el tendón de Aquiles. El mundo estaba en pandemia.
Y de un momento a otro, el juego terminó.
Lo difícil no fue solamente perder el béisbol.
Lo difícil fue descubrir que no estaba preparado para construir una carrera después del juego.
Después de eso intenté muchas cosas. Trading. Inversiones. Negocios. Marketing. Ventas. Contenido. Sponsorship deals para jugadores.
Algunas cosas funcionaron. Otras no.
Perdí más de $80,000 en dos trades. Mi mamá enfermó. Tuve que liquidar negocios. Una joyería. Un dealer. Una tienda de ropa. Hice inversiones pequeñas en compañías que nunca despegaron.
Y honestamente, hubo momentos donde sentí que estaba persiguiendo demasiadas cosas al mismo tiempo intentando encontrar dirección.
Pero todas esas fallas me enseñaron algo que hoy vale muchísimo más para mí que el dinero que perdí:
- Aprendí a diferenciar entre oportunidades reales y ruido.
- Aprendí cuándo algo vale la pena y cuándo no.
- Aprendí a pensar mejor.
- Aprendí a decidir mejor.
- Aprendí resiliencia.
Y poco a poco, empecé a construir otra carrera.
Hoy corro una empresa de marketing. Corro una empresa de contratos deportivos. Mi esposa y yo construimos un negocio de taxes que está creciendo muy bien.
Nada de eso nació desde perfección. Nació desde errores. Golpes. Pérdidas. Experiencia. Y años intentando entender cómo construir algo real después del juego.
Por eso existe esta mesa.
Porque sé lo que se siente llegar a un momento de tu vida donde tienes disciplina, talento y potencial… pero todavía no tienes claridad.
Y también sé lo que se siente empezar a construir algo propio con intención.
Hoy sigo aprendiendo. Sigo construyendo. Sigo creciendo. Pero ya no estoy improvisando mi vida.
Soy esposo. Padre. Hijo. Hermano. Amigo.
Y soy el ex jugador que entendió que la disciplina del deporte sí puede ayudarte a construir una gran carrera después del juego — pero solo si aprendes a usarla en otro terreno.
"No construí esta mesa porque tenía todas las respuestas. La construí porque sé lo peligroso que es llegar al final de una etapa importante de tu vida sin saber qué construir después."